¿Qué es el  Microbioma?

Esta palabra tan desconocida es el conjunto de genes de los organismos microscópicos (microorganismos) presentes en nuestro organismo. Este conjunto se denomina microbiota, y está integrada principalmente por bacterias, virus y hongos. Hay miles de especies (que contienen 150 veces más genes que el genoma humano) que coexisten pacíficamente, en nuestra piel y en todo el tracto digestivo.

Juega un papel clave en el mantenimiento del cuerpo para que funcione sin problemas. Estas comunidades ecológicas de microorganismos son cruciales para el sistema inmune, el control de las hormonas y el equilibrio metabólico.

La microbiota de cada persona es única. Nuestra primera exposición a los microorganismos es al nacer, en el canal del parto de nuestras madres. A medida que envejecemos, la microbiota se desarrolla para bien o para mal, construyendo una defensa natural fuerte (sistema inmune) o dejándonos en mayor riesgo de desarrollar enfermedades. Dos factores que influyen mucho son nuestro entorno y la dieta que consumimos.

¿Cuántas veces hemos oído hablar sobre la flora intestinal? seguro que en los anuncios de yogures BIO lo habrás escuchado 🙂 pues bien, tener una flora intestinal saludable consiste en un fino equilibrio entre los microbios simbióticos y patógenos, los dos coexisten en armonía. Pero si el equilibrio se ve alterado debido a factores como la mala alimentación, el uso excesivo de antibióticos u otras bacterias que destruyen los medicamentos, el cuerpo se vuelve más susceptible a las enfermedades.

¿Cómo podemos fortalecer el microbioma?

Cuando consumimos alimentos prebióticos y probióticos, lo estamos fortaleciendo ya que contienen un tipo de fibra que el cuerpo humano no puede digerir, pero es el fertilizante que estimula el crecimiento de bacterias intestinales saludables.

Esta fibra se puede encontrar en las bananas, los espárragos y el ajo (y en muchos otros alimentos ricos en fibra). Los prebióticos son alimento para los probióticos que son cultivos vivos que generalmente se encuentran en alimentos fermentados como el yogur, el chucrut, la kombucha y el queso.

Estas culturas vivas desempeñan un papel esencial en la fabricación de vitaminas (K y algunas B), convirtiendo la fibra en grasas de cadena corta que alimentan la pared intestinal y realizan muchas funciones metabólicas. Al crear y mantener una microbiota saludable, se puede reducir el malestar gastrointestinal, podremos regular las heces (para saber más sobre las heces, la Escala de Bristol nos aporta mucha información) y mejorará las defensas inmunes.

Si tenemos una dieta bien balanceada, nos proporcionará suficientes elementos prebióticos y probióticos beneficiosos para mantener un microbioma intestinal saludable. Pero durante un brote de colitis, la cantidad de microbiota puede reducirse en gran medida.

Es muy ventajoso tomar un suplemento probiótico para ayudar a reponer y aumentar la microbiota que se ha debilitado debido a las numerosas visitas al baño pero recuerda, siempre consultando a tu especialista.

Te dejamos algunos alimentos con probióticos naturales que pueden ayudar a  mejorar tu salud

Yogurt

Kefir de leche

Kefir de agua

Kefir de raíz de jengibre

Té de Kombucha

Microalgas

Chocolate Negro